Maraña de pensamientos

Mientras yo tomaba café, ella se dedicaba a pensar.

Disfrutar de conversaciones con completos desconocidos, se ha convertido en un hobbie para mi. Pero desde que intercambie letras con ella, me he limitado. Siento que me llevan por el cauce de un caudaloso río, desconozco donde desemboca, me da la impresión que es infinito.

Continuo con mi taza de café, llevo mi vista hacia la ventana, y contemplo a la noche, quien a su vez, resulta ser su cómplice y mi confidente.

Noche abusadora, por qué desnudas lentamente mis pensamientos, acaso crees que te oculto algo. Mientras exploras con cautela mi loca cabeza, continuaré con mi quehacer, espero no intervenir en tu oficio.

Estoy intentando dibujar una imagen de su vibra, aún no lo logro, debo admitir que es un arduo trabajo, pero a la vez placentero.

Oh, qué ha pasado, que mi inspiración se ha frenado en seco, diré que es culpa de mis  “alegres vecinos”.

Pues si mi querida Rogelia, al parecer, lo que escribo no tiene coherencia alguna, pero yo se que alguien lo logrará entender, quién, solo tu lo sabes, porque yo no.

Rogelia, te has detenido a pensar que existe una dulce forma de limpiarte, pero que se encuentra en otro cuerpo. No te preocupes, sé lo que piensas, eres mi conciencia, solo basta una cosa para conseguir ese elixir que te dejará limpia otra vez, pero sabes, no se que será, creo que en su momento lo descubriremos.

Noche, ahora me dirijo a ti, veo que aún sigues desvistiendo mis pensamientos, dime que has encontrado, cuéntame si has podido desenredar esa maraña de ideas locas que se me han ido ocurriendo tan solo hace un par de días atrás. Dime si ahora comprendes por qué callo cuando estoy a tu lado.

Sabes noche, quiero verte iluminada, pero no por los faroles del bulevar, sino que tus millones de ojos te muestren alegre, y que tu corazón que hoy se encuentra en su fase inicial, de a conocer al mundo que tu penumbra es el manto perfecto que cobija los mas profundos pensamientos, y que los guarda tras una montaña antes del amanecer.

Me han hecho tres regalos, que me han dejado muy complacida, son especiales, por todos sus lados, agradables y ahora, se convierten en cómplices de mis travesuras y hazañas nocturnas.

He acabado mi café, y con esta última gota se han ido todas las letras que por hoy han cruzado por mi cabeza.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Create a website or blog at WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: