Intento de monólogo: Daya y Moha

Monólogo

Descripción del espacio: La escena se recrea en una sala, cuyo piso es de madera de roble, y solo hay una alfombra de color grisaseo, un escritorio con 1 libro de poesía de Rubén Darío, un folder, un viejo diario, una cajetilla medio vacía de cigarrillos marca Mustang azul, un encendedor color rojo, marcadores marcha sharpie y una libreta de pasta negra. Hay una mochila color rosado en el piso de la habitación, y hay unos grandes ventanales.

DAYA Y MOHA:

-Me encuentro sentada en la sala de mi casa, estoy en mi cojín de forro gris con visos negritos, sentada prácticamente en el piso de madera, oh madera de roble, hermosa, definitivamente hermosa, Han pasado 5 años desde aquella vez, aquella vez que estaba en séptimo semestre, y la conocí a ella. – el personaje se retira las gafas, dirije la mirada a los ventanales, y vuelve en si -Ella, tiene un hermoso nombre,Moha, pero yo siempre la llamaba moacha.- El personaje, se levanta, se dirije al escritorio que está ubicado en una esquina de la habitación, y toma el viejo diario- Oh, mi viejo diario, dónde escribía mis amados posts, y las experiencias que compartí con ella.

El personaje toma el diario, habre una página cualquiera, se vuelve a sentar en su cojín gris, y empieza a leer en voz alta lo que esta dice- No tengo nada que hacer esta tarde, excepto pensar en ella, como lo he hecho en estos últimos años, día tras día… Miraré mi narrativa de la época.

Septiembre 9, de 2013.

Hola, es lo que me digo todos los días cuando me miro al espejo.

Mi familia cree que pierdo cordura por hablar con mi reflejo, pero ellos ignoran que hablo con mi conciencia, Rogelia.

Rogelia es de pocas palabras, solo se pronuncia en mi mente, y es muy buena escuchano.

Así que todos los días, cuando me dirijo al espejo que queda en la habitación, cuando digo -Hola, se lo digo a Rogelia.

Así empiezan todas mis mañanas, y la de hoy no fue la exepción.

Como todos los lunes, me levanto al escuchar la alarma en mi celular, tiendo mi cama, orgnizo mi habitación y la ropa que usaré en el día. Me dirijo a bañarme, acomodo la temperatura del agua, de tal forma que salga tibia.

Salgo de la ducha, me pongo mi ropita interior y una pantaloneta. Me aplico crema en el rostro, brazos y piernas, acomodo mi cabello con crema para peinar que huele a manzanilla, también uso unos toques de perfume que me regaló mami.

Después de este pequeño ritual, salgo del baño en toalla y chanclas. Doy 2 o 3 pasos y estoy en mi habitación. Me acomodo en el borde derecho de mi cama, mirando al escritorio multiusos, como le digo, y tomo mi camiseta (azul, como la mayoría de los días), seguido, uso mis talcos en aerosol, y me pongo mis medias de rallitas antideslizantes, apropiadas para los lunes. Me pongo mis jeans y converses favoritos.

Salgo una vez más de mi habitación, me dirijo al baño y me paro frente al espejo y acomodo mi cabello, de forma tal consigo el “peinado perfecto”. Vuelvo a mi habitación y termino de arreglarme, aunque se que es un caso perdido. Parada a los pies de mi cama frente al burrito de chaquetas, me dedico a escoger una, generalmente uso las mismas chaquetas, aunque creo que hoy voy a variar, y usaré el blazer, con mi chaquetita negra de bajo, mi boina verde, y una vez mas voy al baño, me cepillo mis dientes y me miro al espejo, y creo verme presentable.

Son las 4:15 am, me quedan 15 minutos para salir a la U. Tomo mi maleta del piso, la acomodo en la cama, y empiezo a empacar. Tomo el folder y la cartuchera que están en mi escritorio, empaco mi libreta de dibujos, y el libro Antología Poética de Rubén Darío, mi preferido. En el siguiente bolsillo de mi maleta, empaco mi almuerzo, y los cigarrillos. En el bolsillito de la tiranta derecha de mi mochila, pongo mi manteca de cacao en labial y mi encededor color verde.

Preparo mi cuper mega celular con radio fm, me pongo mis audífunos de hipster, me cuelgo la mochila, y camino 5 pasos, dirigiéndome a la escalera, bajo los escalones, abro la puerta, salgo, cierro, me santiguo, y camino 2 cuadras hasta la avenida principal y tomo el bus (estilo flota) que dice Éxito o Av Boyacá, pago los 1500 del pasaje, y soporto 2 horas de viaje hasta la Universidad…

He llegado a la calle 90 con av ciudad de cali, costado oriental, son las 6:30 am, cruzo la calle al ver el cambio de semáforo, y espero a mi ruca, digo a mi mejor amiga, asi la llamo, la ruca, aunque su nombre es Andrea.

En fin, nos encontramos, nos contamos experiencias del fin de semana, y echamos rulo -como dirían las abuelas- compramos un tinto en la cafetería vecina a la sede de la U, y nos fumamos un cigarro…”

-El personaje hace una pausa y dice: Oh, mi ruca, cuánto la extraño, pero está en Londres con su flaco, debo ir a visitarla. – El personaje cambia de página y continúa leyendo.

…Septiembre 11 de 2013

No terminé de escibir el día nueve, me dio pereza, y el de ayer, no tuve tiempo, pero hoy, hoy escribiré todo todo todo lo que pase con ella, quién es ella, es la mujer más hermosa que he visto, me enamoré profundamente de ella apenas la ví por vez primera.

Quedamos de vernos en el Museo Nacional a las 10 am, y yo pretendo invitarla al Juan Valdez…

…Llegó muy puntual, recorrimos el museo, vimos la expo que tanto añorabamos, y en efecto nos dirijímos al Juan Valdez, ella pidió un Moccaccino y yo un Pod Colina, no quisimos comer nada. Me dediqué a admirarla por breves momentos, llevaba una chaqueta negra, unos jeans azules, unos pisahuevos, una camiseta cuello bandeja color gris. Su larga cabellera lasia negra daba a su cintura, peinada de medio lado, me miraba fijamente, y me dice que tengo ojos lindos, me sonrojo, y sigo guardando silencio por un momento más. Tomo un sorbo de café, y me lleno de valor, para decirle lo linda que está; mis mejillas están muy rojas, casi como las de ella, pues se sonrojó al escuchar eso.

Antes de terminar nuestros cafés, ella se acerca a mi, me da un abrazo, me agradece por el plan de hoy, y me roba un beso.

Quedo petrificada, ella se asusta, piensa que fue inapropiado, pero no fue así, entonces tomé más valor, y recupero mi beso, y ambas quedamos con una mirada de satisfacción y alegría, que no se nos borrará en largo tiempo…

…Al salir del museo, nos dirijimos a caminar por la candelaria, tomadas de la mano, y hablándonos con las miradas, la invito a almorzar a pita wok, y pedimos una pasta vegetariana, estuvo deliciosa…

…Después del almuerzo, fuimos al Crepes & Wafles de las aguas, ella pidió su helado sabor pistacho, y yo, mi helado de almendras.

El día fue tan perfecto, ella debía marchar, la acompañé a que tomara su transporte, y ahora me encuentro escribiendo esto…”

-El personaje termina de leer, y se queda contemplando un vez más el horizonte, se levanta, se dirije una vez más al escritorio, saca un cigarrillo, y antes de prenderlo dice- No recordaba nuestro primer beso…

Lo anterior fue algo así como un monólogo, acaba de surgir de mi cabecita, sería súper que sucediera, pero no pasará…

Así que Hasta otro post y buena vibra…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Create a website or blog at WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: