El inicio__Parte 1

Estoy sentada fumando, en la banca del patio observando una confabulación maligna de palomas… Creo que atacarán en cualquier momento…

Oh!!!! No lo puedo creer…

Aquí viene…

…Ah!…Ah!…Oh!…AH!!..AH!!!

Ahhhhhhhhhhhhhh!!!!!!

Uff..!!!

Una historia más acaba de llegar a mi simpática cabeza… Espero les guste.

El inico

Eran las 10:30pm del 18 de febrero de 1994, una mujer sola en su habitación. Tenía 8 meses de gestación, no sabía que daría a luz. Su marido -se preguntarán- se encuentra trabajando en la siderúrgica ubicada a la salida norte de un pueblo cascarrabias. Ella tiene un hijo de 3 años apenas, él se encuentra dormido.

Pasan unos minutos, y Damia (el nombre de la mujer) siente un fuerte dolor en su abdomen bajo. Son contracciones, su bebé llegará pronto, la historia se repite, como con su hijo Felisberto. Un bebé octamesuno -se me acabó de ocurrir la palabra-

Damia, llama a Oswaldo, su esposo, a informarle que su bebé viene en camino, y no sabe que hacer, él, no da solución ni alternativa alguna. Dada la situación, ella recurre a su primo Jaime, lo llama, pide su ayuda, y él, en un dos por tres, llega a su casa para llevarla al hospital. Damia deja a Felisberto con su suegra, y se marcha con su primo. Las contracciones son cada vez más frecuentes.

Llegan en poco tiempo al centro de salud que está en el sur oriente de la gran ciudad.

Siendo media noche, Damia siente un dolor peor que un hierro a fuego vivo posado en su pecho. Cada contracción es peor y más dolorosa. Ella se encuentra en una camilla, en la sala de espera. Una enfermera se acerca a ella, y le dice que se encuentra en dilatación 2, que aún no estaba lista para pujar.

Pasa un par de minutos, y una enfermera veterana, decide verla, pues los quejidos y gestos son más y más fuertes. La mujer de blanco y gorrito curioso, la observa, y en medio de sus piernas, ve una cabecita asomándose, estaba en dilatación 8, no en 2. Por ello las ganas de pujar, se decía Demia. Su primo se encontraba con la hermana de Damia, Macaria quien decidió acompañarla.

Una mujer de 23 años esperando a dar a luz, con sus familiares llenos de angustia. Hasta que por fin un médico decide llevarla a sala de parto, y en el traslado de camilla, el impacto fue tal, que nace en plena sala un bebé, una hermosa bebé.

Es una niña, dice el médico, y está sana, de peso ideal, y con todo en orden.

Aunque para Damia tener su segundo hijo sería fácil, no lo fue. Resultó ser igual de complejo que el primero.

Pasó 1 año, y Damia decide estudiar, sus hijos son criados por su madre…

…La continuación de esta historia en otro post…

Buena vibra.

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