Otra maraña de pensamientos.

Hola noche, te vuelvo a saludar efusivamente, por que a causa de un pensamiento, o bueno varios pensamientos, no he podido acogerme a tu velo, y no he podido encontrar a morfeo.

Noche en este instante quiero contarte que estoy congelándome por culpa de esos pensamientos. Estoy temblando, estoy impaciente, a causa de ellos. Estoy retomando el Te a ver si los logro disipar y convertir en uno, aunque si se pueden resumir en uno, pero se desbordan más.

Son algo así como un electrocardiograma.

Noche espero recuerdes, esa conversación que tuvimos hace casi ya 3 años. En ese entonces eras mi confidente, pero eras su cómplice. Ahora esos papeles funcionan para las dos.

Así es noche, nos hemos reencontrado. Tu has sido el único testigo de esta historia.

Bajo tu penumbra, bajo tu abrigo, logro conseguir el elixir que brota de su cuerpo.

Noche, tu más que nadie sabe a ciencia cierta la forma y la pasión con la que se dan nuestro encuentros.

Así es noche, no te sorprendas, que tu fuiste quien nos volvió a unir.

Si, noche, bien nos uniste en un momento de frío en Noviembre, nos separaste en la tibieza de Abril, nos reencontraste  y separaste en la frialdad de Diciembre.

Pero, también nos vuelves a juntar  después de dos Octubres en su frigidez, llegando así a unirnos en lo glacial de Noviembre.

Noche, tu eres quien está jugando con nosotras.

Tu tienes q saber lo que pienso cada vez q me llevas a ella.

Porque cada vez que me llevas a ella, mi pulso se acelera de forma alarmante.
Siento nervios, siento ansiedad por estar a su lado, me siento como en el primer encuentro.

Tiemblo cada vez q intento tocarla, cada vez que la beso, algo dentro de mi, brinca y aturde todo mi cuerpo.

Se sienten muchos impulsos nerviosos a la vez.

Se siente como si intentase meterse en mi piel, y existe un momento junto a ti noche, donde parece que lo logra.

Estar con ella, besar sus dulces labios, sus suaves y delicados labios, ha llegado a tal punto que no se encuentra símil alguno para describir semejante sensación tan explosiva.

Pero, no solo puedo pensar en sus besos, pienso en sus caricias, en la forma en la que hacen que mi cuerpo esté alerta, este nervioso, este como una gelatina que se derrumba a sus pies.

Sentir su cuerpo sobre el mío, cada milímetro de su piel junto a la mía, en tal conexión que siento como su fluir sanguíneo se sincroniza con el mío.

No haya nada más tranquilizante y a la vez con efecto narcótico que el palpitar de su corazón.

Que retumba en mi torax como caja musical.

Noche, pensar en ella, es no conciliar el sueño, es tener insomnio. Aunque cuando se logra desafiar lo anterior, ella se cruza en los sueños más profundos y hace y deshace con mi inconsciente lo que se le antoja.

Ella, tiene una peculiar forma de querer, de posser, de quererme, de tenerme, de apoderase de mi, es indescriptible, es confuso, bien lo puede hacer con la delicadeza del rocío en los pétalos de flor, o con el frenesí de un tornado.

Ahora me logras entender noche??

Pienso en todo eso, y no logro dormir. Lo sintetizo en su nombre, pero su nombre evoca otra vez esos pensamientos.

Noche solo te pido que le hagas saber lo que siento antes de que nos vuelvas ajuntar.

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Hasta otro Post
Y buena vibra.

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