Fragmento de diario… Sin fecha

Si, así es, esta vez no hay fecha. Por qué, porque no recuerdo con certeza cuándo y a qué hora sucedió…

El mundo sigue girando no se va a parar por ti o por mi… Va en marcha, tal vez rápido, tal vez lento, y yo, bueno, yo voy detrasito de él.

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Quería beber, embriagarme y no saber de nadie, olvidarme de las personas, no recordar que la realidad me patea justo en el ego y me hace sangrar por el orgullo.

Estúpido Juan Pablo, no puedo dejar de pensar en como tenía razón con su “psicoanálisis”, me desarmó, me dejó vulnerable, me dejó hecha para afrontar un pequeño golpe.

El muy maldito tuvo el atrevimiento de quitarme una venda de los ojos, que me dio a entender que el universo está lleno de posibilidades ilógicas, como el amor a primera vista, o el disfrazar una atracción bajo una simple amistad.

Cuando Juan me habló de que alguien más tocó a mi puerta y me robó la sonrisa, no se refería a un tiempo presente, fue casi casi como una predicción, que se vino a entrecruzar con un pensamiento inocente de mis años simpáticos de universidad.

Es como si algo o alguien se haya encargado de escribir tal y como lo imaginé el momento en que conocería a esa persona que me iba a curar.

Por otro lado, aquel trabajo no solo me trajo un psicoanalista y pitoniso de medio pelo, si no que también me dio a entender que no puedo estancarme en un conformismo absurdo.

A causa de esto, dejé New York, donde el dinero de aquellos bienes se esfumará con las polillas… y si queda algo cuando regrese tal vez lo queme.

Retornando a casa noté cómo las estupideces familiares dan cierto ánimo a la rutina, cómo el café es el motor de mi día a día, también me di cuenta que en los sitios menos pensados se puede disfrutar de un momento ameno, y cómo el óxido va estancando al hierro, lo va dañando, y no deja que encaje, se vuelve corrosivo, inútil para algunas cosas, y enferma.

Quise recuperar mi inocencia, y lo voy logrando.

Quise recuperar mi ritmo de vida y sentir que existe un porvenir incierto que me está esperando en algún momento de este espacio tiempo tan complicado que llamo realidad.

Como he venido diciendo estos últimos años, me estoy encargando de retomar andanzas y crear nuevas y me voy alejando de las banalidades que no dejan que pueda prender mi cigarrillo con calma…

 

…. Hasta otro post y buena vibra

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